Foto: Alajuela
País: Costa Rica
Descripción: JUAN SANTAMARIA HEROE NACIONAL.
Nació en Alajuela, Costa Rica, el 29 de agosto de 1831. Era hijo extramatrimonial de Manuela Santamaría, también conocida como Manuela Gallego o Manuela Carvajal. En algunos textos se le atribuyen dos hermanos llamados Joaquina y Rufino, pero la petición de pensión de su madre dice con claridad que Juan era su único hijo.
Monumento al heroe nacional Juan Santamaria, Gesta heroica 1856,
¿Vivió o no Juan Santamaría? Existe un sin número de investigaciones que intentan descubrir la “verdadera identidad” del soldado Juan. Todos encontraron la primera referencia del soldado en un documento de 1857, cuando su madre, Manuela Carvajal (o Gallego), solicitó una pensión al Gobierno basada en la muerte de su hijo. El ministro de Hacienda y Guerra la dio como válida y se la concedió. De Juan, quien nació en 1831, se sabe que sí fue a la escuela y que trabajó desde su niñez como vendedor de dulces, encalador, boyero, serenatero y tambor. Fue este último oficio el que provocó su participación en el ejército costarricense. Juan era un mulato, por lo cual era conocido como “El Erizo”. Precisamente, esta virtud motivó que el discurso oficial costarricense liberal tuviera que hacer un esfuerzo para “blanquearlo” con el objetivo que calzara con la construcción ideológica, en proceso, de una nación “homogénea” y “blanca.”
Valores de la gesta. Las dudas, que para fines de siglo XIX presentaban la “verdadera” existencia del soldado Juan, provocaron que el Club Liberal de Alajuela recogiera el testimonio de artesanos que habían participado en la Batalla de Rivas con la finalidad de confirmar la veracidad del acto. Los resultados se publicaron en forma de panfleto, cuya edición coincidió con la inauguración de la estatua, el 15 de setiembre de 1891. En suma, el objetivo del nacionalismo oficial, al seleccionar al soldado Juan como héroe, fue uno: interpelar con su ejemplo a las clases populares.
Autorización del Congreso de Costa Rica
al presidente Juan Rafael Mora Porras para que lleve las armas a Nicaragua
JUAN RAFAEL MORA
PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DE COSTA RICA
Por cuanto el Excelentísimo Congreso Nacional ha decretado lo siguiente:
El excelentísimo Congreso Nacional de la República de Costa Rica.
Para satisfacer el interesante objeto de la convocatoria extraordinaria dictada por el Supremo Poder Ejecutivo de la República en 26 del corriente,
DECRETA:
Artículo único. Se autoriza omnímodamente al Supremo Poder Ejecutivo: 1º para que por sí, o en unión de las fuerzas aliadas de los demás Gobiernos de Centroamérica, lleve sus armas a la República de Nicaragua, para defender a sus habitantes de la ominosa opresión de los filibusteros y arrojar a éstos del suelo de toda la América Central: 2º para que en consecuencia dicte todas las providencias que estén a su alcance con el objeto indicado.
Al Poder Ejecutivo.
Dado en el Salón de sesiones, en San José, a los veintisiete días del mes de febrero de mil ochocientos cincuenta y seis. –Francisco María Oreamuno, –Presidente. –Nazario Toledo, –Secretario. Manuel Joaquín Gutiérrez, –Secretario.
Por tanto: Ejecútese. –Palacio Nacional, San José, febrero veintisiete de mil ochocientos cincuenta y seis.
JUAN RAFAEL MORA
El Ministro de Estado
en el Despacho de Gobernación.
Joaquín Bernardo Calvo
Costa Rica desconoce Gobierno Provisorio de Nicaragua
JUAN RAFAEL MORA,
PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DE COSTA RICA
CONSIDERANDO:
Que según todos los antecedentes, comunicaciones y noticias que existen en el Despacho del Gobierno, está próximamente amenazada la independencia de esta República y la de las otras de Centroamérica por la horda de filibusteros que se ha apoderado ya de los pueblos de Nicaragua, y
Que es de la más apremiante necesidad no sólo defender los derechos patrios aquí sino arrojar de Nicaragua al enemigo común y cooperar, con los Gobiernos aliados a sostener la independencia absoluta de la América Central y la integridad de su territorio, en uso de las facultades omnímodas de que estoy investido, declaro y
DECRETO:
Artículo 1º. La República de Costa Rica no reconoce misión alguna legítima en el que actualmente se llama Gobierno provisorio de Nicaragua, creado allí por los aventureros que la dominan y antes bien tomará las armas para defender a los nacionales de aquella República, hermana y vecina de ésta, de la ominosa opresión y servidumbre en que los tienen nuestros enemigos, hasta arrojar a éstos del suelo nicaragüense y de toda la América Central.
Artículo 2º. Con tan importante fin se pondrá inmediatamente en acción el ejército de la República y tanto los costarricenses como los centroamericanos, que residen en ella, están obligados a tomar las armas en las presentes circunstancias y a dar todos los auxilios que se necesiten hasta restablecer la nacionalidad de Nicaragua y afianzar la independencia de la América Central.
Artículo 3º. Toda persona que directa o indirectamente auxiliare al enemigo con víveres, caballos, armas o cualquiera otro elemento, o se pusiese en comunicación con él, dándole noticias, circulando especies falsas o que de cualquiera otra manera perjudique la acción del ejército o de alguna de sus divisiones o negare a las autoridades alguno de los recursos que necesite el Gobierno para la campaña, incurrirá en las penas que las leyes imponen a semejantes delitos y por el mismo hecho quedará sujeto al rigor de las ordenanzas militares.
Artículo 4º. Todas las autoridades de las provincias, cantones y distritos tienen obligación estricta de proveer de los recursos que necesite el Gobierno para sostener el ejército en la campaña que se prepara y los pueblos deben proporcionar sin demora las provisiones que se les pidan, cualesquiera que sean.
Artículo 5º. Por lo demás, continuarán en el ejercicio libre de sus funciones con arreglo a las leyes tanto las Autoridades Supremas de la República, como los Tribunales, Corporaciones y empleados superiores y subalternos.
Dado en el Palacio Nacional, en San José, a los veintiocho días del mes de febrero de mil ochocientos cincuenta y seis.
JUAN RAFAEL MORA
El Ministro de Hacienda y Guerra
Manuel J. Carazo
El Ministro de Relaciones y Gobernación
Joaquín Bernardo Calvo
Fuente: Lorenzo Montúfar. “Walker en Centro América” (2 edición, corregida e ilustrada). Alajuela: Museo Histórico Cultural Juan Santamaría. 2000.
Primera proclama de Juan Rafael Mora Porras
El Presidente de la República de Costa Rica, a todos sus habitantes:
Costarricenses:
La paz, esa paz venturosa que, unida a vuestra laboriosa perseverancia, ha aumentado tanto nuestro crédito, riqueza y felicidad, está pérfidamente amenazada.
Una gavilla de advenedizos, escoria de todos los pueblos, condenados por la justicia de la Unión americana, no encontrando ya donde hoy están con qué saciar su voracidad, proyectan invadir a Costa Rica para buscar en nuestras esposas e hijas, en nuestras casas y haciendas, goces a sus feroces pasiones, alimento a su desenfrenada codicia.
¿Necesitaré pintaros los terribles males que de aguardar fríamente tan bárbara invasión pueden resultaros?.
No; vosotros los comprendéis; vosotros sabéis bien qué puede esperarse de esa horda de aventureros apóstatas de su patria; vosotros conocéis vuestro deber.
¡Alerta pues costarricenses! No interrumpáis vuestras nobles faenas, pero preparad vuestras armas. Yo velo por vosotros, bien convencido de que en el instante del peligro, apenas retumbe el primer cañonazo de alarma, todos, todos os reuniréis en torno mío bajo nuestro libre pabellón nacional.
Aquí no encontrarán jamás los invasores, partido, espías ni traidores. ¡Hay del nacional o extranjero que intentare seducir la inocencia, fomentar discordias o vendernos! Aquí no encontrarán más que hermanos, verdaderos hermanos resueltos irrevocablemente a defender la patria como a la santa madre de todo cuanto aman y a exterminar hasta el último de sus enemigos.
Juan Rafael Mora.
“San José, noviembre 20 de 1855”.
Fuente: Lorenzo Montúfar. “Walker en Centro América” (2 edición, corregida e ilustrada). Alajuela: Museo Histórico Cultural Juan Santamaría. 2000.
Segunda Proclama del Presidente Juan Rafael Mora Porras
COMPATRIOTAS:
¡A las armas! Ha llegado el momento que os anuncié. Marchemos a Nicaragua a destruir esa Falange impía que la ha reducido a la más oprobiosa esclavitud. Marchemos a combatir por la libertad de nuestros hermanos.
Ellos os llaman, ellos os esperan para alzarse contra sus tiranos. Su causa es nuestra causa. Los que hoy los vilipendian, roban y asesinan, nos desafían audazmente e intentan arrojar sobre nosotros las mismas ensangrentadas cadenas. Corramos a romper las de nuestros hermanos y a exterminar hasta el último de sus verdugos. No vamos a lidiar por un pedazo de tierra: no por adquirir efímeros poderes; no por alcanzar misérrimas conquistas, ni mucho menos por sacrílegos partidos. No, vamos a luchar por redimir a nuestros hermanos de la más inicua tiranía: vamos a ayudarlos en la obra fecunda de su regeneración, vamos a decirles: Hermanos de Nicaragua, levantaos: aniquilad a vuestros opresores. Aquí venimos a pelear a vuestro lado por vuestra libertad, por vuestra patria. Unión, nicaragüenses, unión. Inmolad para siempre vuestros enconos; no más partidos, no más discordias fraticidas. Paz, justicia y libertad para todos. Guerra sólo a los filibusteros.
A la lid pues, costarricenses. Yo marcho al frente del ejército nacional. Yo que me regocijo al ver hoy vuestro noble entusiasmo, que me enorgullezco al llamaros mis hijos, quiero compartir siempre con vosotros el peligro y la gloria. Vuestras madres, esposas, hermanos e hijos os animan. Sus patrióticas virtudes os harán invencibles. Al pelear por la salvación de vuestros hermanos, combatiremos también por ellos, por su honor, por su existencia, por nuestra patria idolatrada y la independencia hispanoamericana.
Todos los leales hijos de Guatemala, El Salvador y Honduras, marchan sobre esa horda de bandidos. Nuestra causa es santa, el triunfo es seguro. Dios nos dará la victoria y con ella la paz, la concordia, la libertad y la unión de la gran familia centroamericana.
Juan R. Mora. –San José, marzo 1° de 1856.
Fuente: Lorenzo Montúfar. “Walker en Centro América” (2 edición, corregida e ilustrada). Alajuela: Museo Histórico Cultural Juan Santamaría. 2000.
Valoracion: 9/10
Comentarios: 1
Publicada: 09/07/2007
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